La palabra una vez lanzada, no puede retirarse.

martes, noviembre 15, 2005

Mar del Plata

En vista de los acontecimientos ocurridos en la última cumbre de las américas, me caben las siguientes reflexiones:
  1. ¿Estamos preparados en latinoamérica para llevar a cabo la unión de los estados, en una especie de confederación económica, política y cultural? porque, está bien, queremos potenciar nuestra región con respecto a la gran competencia mundial de producción y libre mercado, pero estamos realmente dispuestos a abrir nuestras fronteras a nuestros hermanos latinoamericanos... No olvidemos que a una gran mayoría de nosotros les resulta "incómodo" ver solamente a un peruano en la plaza de armas de Santiago. ¿Está cerca o muy lejos el sueño bolivariano pregonado y renovado por el mandatario venezolano Hugo Chávez?
  2. ¿Cuál es el rol que cumple la américa india en este juego de poder?, son partícipes nuestra cultura, nuestros pueblos, nuestras raíces, de este levantamiento suramericano frente a la competencia de los grandes conglomerados político-económicos. O es sólo el interés de las clases libre mercado tercer mundistas.
  3. por último, esta mirada salvaje del depredador insaciable, que una vez devorada su preza, mira a la gacela con el hambre previsora de una futura inanición. Esa es la mirada del norte y de oriente a esta américa de colores, sabores, olores y ritmos desnudos aún; que comienza a percibir el ánimo de su letal coterráneo.

En este nuevo escenario, ¿cuál es el rol del cono sur?

viernes, noviembre 04, 2005

Huracán Bush
No es casualidad que los servicios de emergencia, en la pasada catástrofe provocada por el huracán katrina, hayan sido penosamente lentos en prestar los servicios de urgencia. No es casualidad que la ciudad de Nueva Orleans, o más bien los sectores periféricos y las barriadas negras, estuviera dramáticamente mal preparada para soportar una tormenta como esta. No es casualidad que los diques que debían proteger los sectores situados bajo el nivel del mar, sucumbieran ante la fuerza de las aguas movidas por un huracán categoría cinco.
Alguien me dijo: "Que pudo hacer Bush ante la fuerza de la naturaleza". No hizo nada, más bien aportó un soplido.
La destrucción de Nueva Orleans estaba anunciada: "En toda la historia de estados unidos, ningún desastre fue anticipado con tal nivel de precisión, contrariamente a las declaraciones falaces del ministro de seguridad interior, Michael Chertoff, quien diría que las dimensiones de la tormenta están más allá de cuanto podía anticiparse"*.
Tras el paso del huracán Goerges en 1998, que felizmente no tuvo consecuencias trágicas, se realizaron estudios en la universidad de Luisiana (por Joseph Suhayda y descripto en Richard Campanella, Time and Place in New Orleans: Past Geographies in the Present Day, Gretna, Loa Angeles, 2002) que resultó en una simulación informática avanzada, que advertía de la destrucción virtual de la ciudad por un ciclón de categoría 4, proveniente del sudoeste. los diques y los muros de contención de Nueva Orleans estaban previstos como máximo para soportar una tormenta de categoría 3. Incluso, en el 2004 una nueva simulación realizada por el cuerpo de ingenieros del ejercito, arrojó nuevos datos que preveían la inundación de la ciudad con un huracán de categoría 3.
En 2001 la FEMA (Federal Emergency Management Agency) había anunciado que una de las 3 mega-catástrofes más probables en un futuro cercano en estados unidos era la inundación de Nueva Orleans (las otras eran, un sismo en California y un atentado terrorista en Manhattan).
La administración Bush rechazó las urgentes exigencias del estado de Luisiana en materia de previsión de inundaciones, rechazó un importante proyecto de renovación de las zonas costeras pantanosas llamado proyecto coast 2050, recortó en varias ocasiones el presupuesto de mantenimiento y construcción de diques.
Que no se diga que no le advirtieron...
*Mike Davis, Le Monde Diplomatique Octubre 2005.