La palabra una vez lanzada, no puede retirarse.

martes, enero 31, 2006

La práctica III parte

Y llegué no más... ahí estaba en la entrada de un gigantesco edificio corporativo de codelco, luenes 9 de Enero 8:30 hrs, luego de un montón de vicisitudes logré presentarme con una semana de atraso a "la práctica" pero mi sorpresa se extendió cuando descubrí, sufriendo 4 horas de espera, que la burocracia no sólo formaba parte de mi arcaica coordinadora de prácticas sino que también de la gigante estatal. Luego de firmar por la tarde el convenio con la empresa, fuimos invitados a volver al otro día también a las 8:30 para ser distribuidos a las distintas áreas.
A las 10:00 hrs junto a seis estudiantes más nos enrolamos en dos taxis hacia la fundición de concentrado, no puedo decir que estaba nervioso, para nada, ni tampoco ansioso de llegar, sino sólo esperando el momento con calma. Fuimos recibidos y promovidos enseguida a nuestras respectivas áreas, la planta de ácidos, el Horno Flash, unidad Mantenimiento Refractario y yo con otro estudiante, que hasta ese momento no había conocido, fuimos a IM (ingeniería en mantenimiento). Nos recibió el jefe de la unidad Carlos López quién nos explicó en que consistía y qué querían lograr, el primer día no hicimos nada, aún no nos instalabamos y no teniamos en qué trabajar.
Al siguiente día fuimos asiganados a áreas distintas y comenzó el trabajo que no vale la pena contar... lo que si me gustaría compartir es la inmensa impresión que me dejó la "nave" de fundición en mi primera visita.
Es un lugar completamente hostil; calor, gases, ruido y por sobre todo peligro en todas partes, del que fuimos advertidos en la charla de inducción y en la entrega de la ropa de seguridad. Mi primera impresión de la fundición fué estar parado en medio de un cordon montañoso y rodeado de volcanes. Esto era acrecentado por encontrarme disminuido de mis sentidos por los tapones auditivos, el respirador, las gafas y el traje. Me declaro incapaz de describir las dimensiones de los equipos ni la sensación de estar cerca de estos enormes hornos, es más creo que ni siquiera las fotos son acertadas en esta tarea.

domingo, enero 22, 2006


La práctica II parte

Ya han pasado 14 días desde que llegué a Calama, esperaba encontrar una ciudad extraña sumergida en el polvo del desierto; mi segunda sorpresa, no fué así. Calama tiene un parecido en su ordenamiento a Rancagua guardando las proporciones de la cantidad de habitantes y las condiciones naturales que no permiten la proliferación de especies florales que abundan en otros lugares del país, esto se ve claramente en los patios de las casas donde es muy raro encontrar
césped y mucho menos flores, sólo unos escasos arbustos que me recuerdan que estoy en una especie de oasis, la tierra de sol y cobre, como le llaman. En general estando en el centro de Calama no existen muchos elementos que me recuerden que esta ciudad está inmersa en un terreno inhóspito, en el baldío atacameño, ese sector es como cualquier otro lugar de alguna ciudad del valle central de Chile. El clima, esperaba, fuera tan extremo como me habían advertido antes de emprender mi viaje, sin embargo, por la tarde la temperatura es agradable para vestir polera y jeans con algo así como 25 grados y por la noche se extiende un frío, que si bien no es para nada insoportable, merece la pena abrigarse con una buena chaqueta.
Una de las cosas que más me llamó la atención de Calama es que la gente que he conocido, lo primero que advierte de la ciudad es la escasa seguridad que posee y el temor en el que viven constantemente. Esto queda demostrado al observar la mayoría de las casas con enormes enrejados a tal dimensión que no es posible ver en ningún primer piso alguna vivienda con las ventanas sin proteger.

viernes, enero 13, 2006

La práctica I parte

Hace algunos dias, tras realizar una cantidad extenuante de trámites en la Universidad, me vine a Calama para llevar a cabo mi primera práctica profesional. El viaje fue agotador, partí a las 21:00 hrs del día Sábado 07 de Enero desde Rancagua, luego a las 23:05 hrs subí al bus definitivo con origen Stgo y destino Calama. A mi me gusta viajar en bus y me relaja mirar el paisaje por la ventana, por lo que no duermo ni puedo dormir, pero esta vez partíamos en la noche y como conocía hasta la Serena me relajé y pude conciliar el sueño más de lo esperado. Desperté como a las 8:00 hrs de la mañana del día Domingo con un árido paisaje a mi alrededor, unas cuantas horas más y a las 10:30 hrs estaba en Copiapó. A partir de ahí observé con detención el paisaje pasando por Caldera hasta Chañaral; no puedo explicar muy bien la sensación que da esa parte del viaje, yo estaba esperando el desierto interminable, el de la televisión, el desierto florido con suerte, pero esta parte es algo más escalofriante es una mezcla de piedras y tierra casi gris, un territorio como extraído de una película extraterrestre. Desde Chañaral en más comienza el desierto como se muestra en los noticieros tierra y polvo hasta donde termina la vista, se pierde el horizonte tras los cerros que dividen el plano. Esta parte del viaje coincide con la hora del almuerzo al menos en mi hogar 14:00 hrs aprox. comienza a subir la temperatura y el paisaje parece redundar hasta sobrepasar mis sentidos. Una y otra vez lo mismo eternamente, pasan muchas horas y comienza la desesperación es muy incómodo viajar siempre por el mismo lugar sin llegar a ningún destino. Por fin a las 17:00 hrs llegamos a Antofagasta que me pareció una ciudad hermosa, aunque pensando después, pude haber estado muy sensibilizado por tan extenso despoblado. En fin estuve parado ahi por unos 30 minutos que no hicieron más que agobiar mi ya frágil paciencia. Ahora todo desconocido, salí a las 17:30 de Antofagasta y con mucha suerte disfruté el baldío trayecto gracias a un improvisado guía trabajador de Codelco que me indicó los lugar más significativos, salitreras, salar, minas, etc. Fueron 3 horas más de viaje hasta llegar a mi esperado destino, Calama 20:30 hrs Domingo 08 de Enero.